Bienvenidos

16 abril 2012

Bienvenidos a PANICO EN EL CINE´S BLOG.

El objetivo de esta página es informar a nuestros lectores sobre diferentes cuestiones relacionadas con el Séptimo Arte.

Este blog está dividido en varias categorías para que podáis seleccionar la que más os interese. A continuación os explicamos cada una de ellas:

SALA DARTH V: Esta es mi sala. Aqui podrás seguir todas las criticas publicadas por mí. A un solo golpe de ratón tendrás una critica de los Films elegidos.

SIEMPRE NOS QUEDARÁN LOS CLÁSICOS: Y es que en este blog no solo vamos a hablaros sobre los estrenos semanales, sino del cine en general y con mayúsculas. Clásicos, películas que quizá habéis pensado alquilar, la que pusieron el otro día en televisión y queréis tener otra opinión sobre ella… toda esa información os estará esperando aquí.

PREGUNTALE A: Y como hemos creado este blog para vosotros, también queremos que nos contéis que curiosidades tenéis, sobre qué películas queréis saber más, personajes, series, bandas sonoras…!LO QUE SEA!.. aquí solo tenéis que sugerirlo y os contaremos al respecto.

AVANCES/TRAILERS: Lo más actual, lo que está por venir….noticias interesantes… una pequeña revista dentro de nuestro blog….

TAKE SHELTER

16 abril 2012

Título: Take Shelter

 Director: Jeff Nichols

 Género: Drama / Thriller

 Reparto: Michael Shannon, Jessica Chastain, Tova Stewart, Shea Whigham, Kathy Baker

Año: 2011

Calificación: ****

Lo mejor: Fantástico Michael Shannon, una de las mejores interpretaciones del 2011.

Lo peor: Nos falta la interpretación de muchas de las visiones del protagonista.

Que el fin del mundo se acerca está claro, al menos para nuestros cineastas. Lo vimos con Lars Von Trier en Melancholia, y lo encontramos de nuevo con Jeff Nichols en Take Shelter.

Que vivimos en un momento muy difícil y que todo se desmorona a nuestro alrededor es obvio, la manera de vivirlo para cada uno, es lo que da lugar a sorprendentes interpretaciones visuales.

En Take Shelter nos encontramos con Curtis LaForche, un obrero que vive en un pequeño pueblo de Ohio con su mujer, Samantha, y su hija Ana, una niña sorda de seis años. Curtis empieza a sufrir fuertes pesadillas y alucinaciones, todas ellas como elemento común se encuentran azotadas por una gran tormenta que arrasará todo a su paso. El gran dilema de Curtis es que no sabe si son consecuencia de una enfermedad mental o se trata de premoniciones reales.

A lo largo del film veremos como esta tormenta será una metáfora de lo que podría pasar, de lo que está pasando… algo malo se cierne y no sabemos si es real, o imaginario. La realidad se confunde con la ficción y lo sobrenatural.

Esta historia nos llega a través de un cine íntimo, de  una desesperada visión sobre nuestros días y una posible explicación a tanto desconsuelo. Es sin duda una apuesta arriesgada con ecos de apocalipsis religiosa. Una historia mística y elegíaca que cuenta un fin de ciclo y un inicio de etapa. Y por encima de todo, una historia ‘de miedo’, pero de un miedo casi metafísico: ‘el miedo al miedo’, terror a lo que vendrá, pánico por repetir los errores de nuestros progenitores.

Take Shelter es cine apocalíptico de autor que nos demuestra que un gran cine fantástico, bien facturado y en clave indie es posible. Es una buena película sobre el miedo y la paranoia, también funciona como drama familiar, pero sobre todo, es un ejemplo de cómo el cine independiente puede transitar por vías no tan habituales sin perder su esencia.

Película de una belleza bizarra, de culto inmediato y totalmente desconcertante, es uno de los dramas recientes más conmovedores y además un thriller espeluznante.

Con su fascinante mezcla de géneros: thriller, drama doméstico y terror sobrenatural, Take Shelter es única, un islote enigmático a la espera de ser descifrado en todas sus desafiantes lecturas, desde el apocalipsis perfecto a uno de los retratos más sorprendentes de la América profunda religiosa y conservadora, supersticiosa y rural. Una gran metáfora sobre la incomunicación verbal y emocional. El recuerdo de un pasado que pesa como una losa y condiciona toda una vida.

El gran peso de la película cae sobre su protagonista absoluto, un siempre inquietante Michael Shannon.

Le conocimos por su gran papel en Revolutionary Road, actualmente le encontramos en Boardwalk Empire junto con otro de los actores, también muy sólido en ambas, Shea Whigham.

Shannon logra una de las interpretaciones del año por encima incluso de los aspirantes al Oscar en un cruce fantástico entre el Nicholson de El resplandor y el Gyllenhaal de Donnie Darko. Cuando te encuentras ante interpretaciones como las de Shannon en esta película, se me hace cada vez más difícil comprender, al igual que me pasó al ver el Shame de Fassbender, porqué George Clooney fue nominado por The Descendants, es algo inexplicable.

Shannon nos ofrece una asombrosa actuación, entregándose completamente a un papel muy complejo. Cierto es que con su rostro tiene la mitad del trabajo hecho, pero son sus silencios, sus movimientos, su forma de hablar, la que convence. Shannon está enorme, es un actor maravilloso que consigue dejarte hecho pedazos. Sus gestos y, sobre todo, su mirada desprenden una fuerza y una garra tremendas en algunas escenas, mientras en otras se muestra totalmente frágil y vulnerable. Justo lo que requiere un personaje como el suyo.

Le acompañan una polifacética Jessica Chastain, descubierta en este 2011 y que ha acaparado todas las películas importantes del año por decirlo de alguna manera (The Help, The Tree of Life, The Debt) en el papel de una esposa comprensiva, asustada y que realiza su interpretación con una naturalidad alarmante.

La coherencia visual de la película es impecable, capaz de construir un imaginario propio y potente que logra ponernos en un estado de tensión constante, dibujando un crescendo de gran intensidad.

Nichols logra que todas las piezas de Take Shelter encajen a la perfección, y para mayor mérito juega con las distintas posibilidades dibujando una polifonía de significaciones.

Take Shelter hay que pensarla, pero sobre todo sentirla: por eso es tan difícil de explicar una película de tormentas imaginarias, de ciudadanos corrientes reconvertidos en profetas al borde de la locura, de cielos esplendorosos que se despliegan ante los ojos interrogantes de un hombre que no sabe si está viviendo, alucinando o soñando.

Jeff Nichols crea una obra única e inolvidable que cala los huesos y pone a prueba los cinco sentidos del espectador. A ratos descoloca y a ratos embriaga. La sensación de naturalidad y realismo por la que la mayor parte de la obra discurre, choca de frente con esos momentos sobrenaturales que salpican la trama, generando una sensación extraña en el espectador. Un espectador que tratará de buscar respuestas sin conseguirlas muy a menudo, un espectador en constante expectación sin saber muy bien por donde va a desarrollarse el argumento.

Encargada de dar el pistoletazo de salida en la 49ª edición del festival de Gijón, sus éxitos “festivaleros” en este y en Cannes junto a sus 4 nominaciones en las principales categorías en los Independent Spirit Awards, donde la competencia este año era brutal (‘Drive‘, ’50/50‘, ‘The Descendants’, ‘The Artist’…), nos dejaban claro que este film tenía algo especial. Y así es.

2011: Festival de Cannes: Premio FIPRESCI. Gran Premio – Semana de la Crítica
2011: Festival de Sundance: Sección oficial competitiva
2011: Festival de Gijón: Premio Especial del Jurado
2011: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actriz de reparto (Jessica Chastain)
2011: Independent Spirit Awards: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y director
2011: Premios Gotham: Nominada a Mejor película y mejor reparto
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actriz sec. (Chastain)

Para terminar no queremos dejar de hacer referencia, sin desvelarlo por supuesto a su intrigante final, del que mucha gente se ha quejado o manifestado que está inconcluso o mal rematado.

Take Shelter Posee dos climax que cambian radicalmente su mensaje, el director nos ofrece dos finales y la ambigüedad de ambos, pero no se trata de un final abierto, sino de dos posibles interpretaciones, tan buena la una como la otra. Los dos serían coherentes, los dos serían válidas, lógicas según la historia…

La película termina y resulta muy difícil de catalogar, nos deja llenos de posibilidades…

Construye un refugio.

http://www.sonyclassics.com/takeshelter/

BEGINNERS

3 abril 2012

Título: Beginners (Principiantes)

Director: Mike Mills

Género: Comedia dramática

Reparto: Ewan McGregor, Christopher Plummer, Mélanie Laurent, Goran Visnjic, Mary Page Keller, Cosmo

Año: 2010

Calificación: **

Lo mejor: La gran frescura y belleza de Mélanie Laurent.

Lo peor: No profundiza todo lo que esperamos en la vida de los protagonistas.

Beginners contiene una especial mezcla de tristeza, comedia y esperanza. Tiene también un guión inteligente, una química impresionante entre los intérpretes y es encantadoramente personal.

Su atmósfera es inagotablemente original, una fábula de profundo optimismo y estilo alegre. Es un aprendizaje de cómo empezar a aceptar las cosas en la vida.

Beginners es la reescritura de dos vidas:

- La de Hal, un hombre que ha ocultado su condición sexual durante toda su vida y en el ocaso de la misma decide comenzar a vivirla siendo tal y como es. Sus arrepentimientos y lamentos son sustituidos por un gran optimismo, buen humor y la ilusión de experimentar al fin el ser fiel con uno mismo.

- Y la de Oliver, su hijo, quién revive a través de su relación con Anna, como fue ese momento en el que conoce a un nuevo padre. Pero en su historia de amor, a pesar de que ambos gozan de una absoluta libertad,  las experiencias previas les han enseñado a romper con todo desde el primer atisbo de problemas que se produzcan.

A través de los pensamientos y recuerdos de Oliver (en forma de diapositivas y dibujos geniales) vemos que la generación de sus padres se vio sometida a unos condicionantes externos que castraron sus relaciones, cuentan con impedimentos que surgen del interior de cada individuo, miedos e inseguridades que distancian en vez de acercar. Su relación por lo tanto se ve abocada al fracaso.

 El director, Mike Mills descarta trampas emocionales y excluye el tono morboso en todo momento. Basándose en un material semi autobiográfico, el director y guionista construye un collage de recuerdos y liberación, no sexual como podría deducirse de su trama, pues Mills evita totalmente que su historia se convierta en un alegato, sino que constituye una liberación conseguida después de renunciar a los prejuicios sobre uno mismo, a los miedos que nos atenazan y a los recuerdos que no nos dejan avanzar.

En ese sentido, el director consigue un excepcional tono de realidad en la dirección de sus actores, todos somos principiantes en el amor, nuestro aprendizaje sobre las relaciones jamás termina.

Es  una historia desde una visión muy particular e intimista, que conjuga perfectamente la nostalgia con la esperanza. Es una sincera historia humana contada de una manera diferente a la habitual.

Laurent y McGregor son una pareja atractiva y llena de complicidad. Sus personajes están llenos de calidez y sinceridad.

Cerrando el triángulo tenemos a un Christopher Plummer estupendo, ganador del Oscar al mejor actor secundario por su interpretación.

Tres actores excepcionales que conforman un recital de credibilidad y naturalidad más un perro adorable, en una historia que intenta reflexionar sobre lo que hemos perdido, lo que estamos viviendo y lo que aún está por llegar.

Ewan McGregor, Christopher Plummer y Mélanie Laurent consiguen crear esas tres vidas que se entrelazan, entre el pasado y el presente, entre todo aquello que fueron y lo que ahora podrían ser, convirtiendo Beginners en un retrato de nosotros mismos, en un estético, sutil y detallado estudio de las relaciones contemporáneas, en una inteligente muestra de humor, en una metáfora sobre el amor y cómo seguir adelante después de querer amar y no poder, o saber, hacerlo.

El film es más que agradable con su tono moderado tanto en el sentido dramático como de comedia romántica. Así no cabe esperar ni lagrimones ni carcajadas, sino más bien tenues sonrisas y algún momento emotivo, siempre en su justa medida sin abandonar el hilo de una historia atractiva y modesta.

Posiblemente no sea ésta una película llamada a la posteridad, ni un título de universal recuerdo. En ocasiones se hace un poco larga debido a la repetición de temas y a su ritmo lento y pausado. Además, no es de una profundidad gigantesca, echamos de menos conocer un poco como era la vida anterior de Hal  y Oliver, y algún sentimiento algo más a flor de piel.

Los temas simplemente son expuestos, no se profundiza lo suficiente y mucho menos se desarrollan con claridad. Tenemos más bien una superposición de hermosas imágenes que nos trasladan del pasado al presente para narrarnos la historia.

Pero aunque no sea todo lo profunda que esperamos, no debemos considerarla en absoluto superficial, le falta algo, eso es innegable, pero es una de esas escasas películas que demuestran que se puede hablar de temas tratados en infinidad de ocasiones (las relaciones entre padres e hijos; las dificultades de conseguir una pareja estable, de aguantarse a uno mismo; los recuerdos que nos obsesionan…), sin por ello renunciar a la originalidad de una propuesta que nunca se sobrepone al mensaje de la cinta.

Beginners nos habla del melancólico sentido de la vida, de la suerte de encontrar el amor a cualquier edad y sea cual sea tu condición sexual, de una historia de amor deslumbrante y, que sin embargo, parece condenada de antemano.

La historia del hombre que recuerda a su padre a través de su romance es auténtica con el maravilloso mensaje de que nunca es tarde para ser feliz.

2011: Oscars: Mejor actor de reparto (Christopher Plummer)
2011: Globos de Oro: Mejor actor secundario (Christopher Plummer)
2011: Premios BAFTA: Mejor actor secundario (Christopher Plummer)
2011: Premios Gotham: Mejor película (ex-aequo) y mejor reparto
2011: National Board of Review: Mejor actor secundario (Christopher Plummer)
2011: Independent Spirit Awards: Mejor actor secundario (Plummer). 4 nominaciones
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor sec. (Christopher Plummer)
2011: Critics Choice Awards: Mejor actor secundario (Plummer)
2011: Screen Actors Guild: Mejor actor de reparto (Christopher Plummer)

 http://beginners.es/

A DANGEROUS METHOD

2 abril 2012

Título:Un Método Peligroso

Director: David Cronenberg

Género: Drama

Reparto: Michael Fassbender, Keira Knightley, Viggo Mortensen, Vincent Cassel, Sarah Gadon.

Guión: Christopher Hampton basado en la novela de John Kerr

Música: Howard Shore

Año: 2011

Calificación: **

Lo mejor: Michael Fassbender, el actor del año sin duda.

Lo peor: Demasiada contención en una película de la que se esperaba todo lo contrario…

En A Dangerous Method el director David Cronenberg deshilvana la legendaria rivalidad y posterior ruptura entre dos de los más importantes psicoanalistas de la historia, Sigmund Freud y  Carl Jung.

Es una historia de descubrimiento sexual e intelectual basada en acontecimientos reales a partir de la turbulenta relación entre el joven psiquiatra Carl Jung (Michael Fassbender), su mentor Sigmund Freud (Viggo Mortensen) y una joven y bella aspirante a psicóloga, Sabina Spielrein (Keira Knightley).

Maestro y discípulo, ambos pioneros en su campo, usaban la revolucionaria “Terapia de las palabras” para curar las enfermedades mentales. Si Freud se ajustaba a la ley de causa-efecto, Jung no creía que las coincidencias fueran por azar (leitmotiv de la película) sino por sincronismo.

- Por un lado Sigmund Freud, padre del psicoanálisis con la teoría de que todo deriva de traumas sexuales.

- Por el otro Carl Jung, un joven doctor que sigue los métodos de Freud pero con ciertas dudas y pensamientos propios al respecto.

- En medio Sabina Spielrein, paciente de Jung, amante de algunos placeres sadomasoquistas y con aspiraciones a ser psicóloga.

Si para Freud la libido es energía puramente sexual, para Jung es una fuerza más amplia. Jung, más sensible a lo femenino tendrá amoríos con numerosas pacientes, empezando con Sabina Spielrein, torbellino pasional de peculiar romanticismo, con quien estrena el método analítico y alcanza íntimos descubrimientos. Así, Jung es seducido por la bella Sabina, convirtiéndose en su amante y prestándose a los juegos masoquistas de la joven.

La posterior ruptura con el que fue su maestro, fue debida en parte a esta controvertida y torcida relación emotiva y sexual que establece Jung con su paciente rompiendo todo principio ético.

Este intrincado y poco dócil argumento, cerebral e intensamente complejo en su descripción, nos muestra una tensa relación a tres bandas.

Pero no todo acaba aquí, a este trío se añade Otto Gross (Vincent Cassel), otro psicólogo libertino decidido a traspasar todos los límites.

La película aborda espinosos asuntos psico-sexuales y problemas de ética profesional. Pero pese a tratar unos temas tan pasionales, de poner a prueba los límites en los primeros tiempos del psicoanálisis, resulta emocionalmente contenida.

La película busca combinar lo biográfico, con máximo decoro por las figuras, con lo romántico, apostando por un tono sentido y liviano. Pero la obra carece de cierto corazón, intenta ser un viaje al fondo de los orígenes de la pasión, pero dicho viaje resulta insulso y enervante, precisamente porque no sentimos ni vemos ese sentimiento en ningún momento.

Las escenas eróticas son más bien púdicas y se convierte en una película civilizada, didáctica e inmensamente aburrida.

Deberíamos haber presenciado un histórico y tórrido cruce de relaciones, pero la contención de Cronenberg es decepcionante. Un Cronenberg tan convencional es  lo realmente peligroso. A Dangerous Method es totalmente diferente a cualquier otra película del cineasta, encontramos un Cronenberg desconocido que nos muestra sexo hablado, tomando la contención por bandera. Consigue que la película pase como si descorriese un velo. Y en esa aparente virtud se encuentra su mayor limitación.

Nunca fue especialidad de Cronenberg el dotar de vida al plano, el lograr oxigenarlo y que el espectador respire con él. En su cine, encontramos imágenes encorsetadas, y esta vez no es una excepción, pero lo que siempre ha sido su mayor talento, el de la atmósfera febril, aquí ha sido voluntariamente descartado. ¿Dónde está la carnalidad y el sexo que tanto pregona su temática? ¿Dónde se transmiten las dudas y el tormento moral de Jung?

Desde luego ni Keira Knightley pone lo primero, ni Cronenberg lo segundo. Quizás consigue algo más Fassbender, porque su simple apariencia es de una carga sexual abrumadora (sino me creéis ir a ver Shame o repasad Fish Tank).

La película quiere tomar la vía psicológica antes que la atmosférica, pero exceptuando escenas como aquella en la que Knightley confiesa sus vivencias o el test/interrogatorio por palabras a la mujer de Jung,  la intensidad se diluye en el fluir del relato.

Los sueños, donde la psicología de los personajes podría tener más vida, se limitan a ser piezas del engranaje narrativo. Y quizá ese respeto por el nombre de los personajes, hace que los recibimos inevitablemente distantes.

También nos quedamos fuera de la historia de amor, puntal definitivo de la película. Sexo, amor y amistad se juntan en un cóctel que a manos de un realizador como Cronenberg podría haber dado pie a una inquietante y perturbadora película, un arraigado análisis de la sexualidad y los peores deseos del hombre a través de dos de los nombres más importantes de principios del siglo XX. Por supuesto que podríamos haber estado ante una de las mejores películas del pasado 2011, pero por desgracia, estamos muy lejos de lo que podríamos haber esperado.

No reconozco a Cronenberg por ninguna parte, ese cineasta que me hizo estremecer con Spider, Una Historia de Violencia o Promesas del Este. No veo nada de él en esta película, quizá algún momento pequeño dónde la perversidad a la que el canadiense nos tiene acostumbrado sea más patente, quizá haya algo suyo en los azotes que recibe Keira Knightley, pero son tan escasos…

La película se convierte en una pesada sesión de psicoanálisis, cosa lógica por un lado si tenemos en cuenta el tema hacia el que se acerca, pero llega el problema cuando son los personajes los que se psicoanalizan constantemente los unos a los otros sin dejar margen de maniobra o pensamiento al espectador y haciendo que todo se convierta en una verborrea insulsa, cansada, aburrida y lo que es peor, que te saca por completo de la película.

Echamos de menos al Cronenberg sádico y perturbado que podría haber ofrecido una sesión de sexo malsano para llevar la película hacía un terreno mucho más conocido en lugar de intentar moverse por terrenos tan poco habituales.

Las ideas se quedan mal desarrolladas y a medio camino, la aparición de Otto Gross (interpretado por Vincent Cassel) consigue dar un nuevo aire a la película, salirse un poco de las marcas pautadas y refrescarla por completo, pero cuando a los pocos minutos éste desaparece nos dejan sin saber qué pasa con el personaje más interesante y lo desaprovechan por  completo.

Situaciones interesantes de las que podían haberse sacado mucho más se quedan en nada, como el viaje a Estados Unidos realizado por ambos doctores, o esos tenebrosos sueños premonitorios de Jung sobre la segunda guerra mundial.

La forma en la que se lleva la amistad entre Jung y Freud, resulta inmensamente fría y distante, no vemos en ningún momento dicha amistad, ni siquiera ese flechazo que debería haber en esa primera conversación tan larga en la que Cronenberg hace especial hincapié, pero nada, no nos llega, por lo que tampoco nos afecta cuando dicha amistad se rompe.

Con todo esto, si lo que estamos viendo es una película que gira en torno a esta amistad… la película se tambalea irremediablemente.

Centrándonos ahora en los actores,  mi querida Keira Knightley no convence en absoluto. Con una exagerada colección de tics y expresiones, deforma su personaje haciéndole grotesco y sobreactuado.

Michael Fassbender, se hace dueño y señor de la película. Es sin duda la revelación del año pasado, su peso ante la cámara y su excelente actuación como Jung, es sin duda lo que más merece la pena.

La presencia de Viggo Mortensen que por lo general suele ser bastante grata, tampoco falla, aunque ésta sea en esta ocasión, muy poco interesante en el Freud que interpreta.

Vincent Cassel, posiblemente es el personaje más “Cronnenbergiano”, el más pasado de rosca con un papel que se lo permite, pero como decíamos con anterioridad la brevedad del mismo nos impide disfrutarlo del todo.

En resumen, A Dangerous Method es una cinta que se pierde en medio de una verborrea cansina y aburrida, una historia a la que falta mucha más chicha y sobre todo unas necesarias dosis de maldad y perversidad tan propias de Cronenberg y que por algún motivo en ningún momento aparecen aquí.

La decepción que produce la película es enorme, no esperas que una historia así te deje totalmente indiferente.

“A veces hay que hacer algo imperdonable para seguir viviendo”, dice Jung. Pero, ¿qué es, en realidad, lo imperdonable?… Sin duda lo que Cronenberg nos ha hecho en esta película.

http://adangerousmethod-themovie.com/

THE DESCENDANTS

22 febrero 2012

Título: Los Descendientes

Director: Alexander Payne

Género: Drama

Reparto: George Clooney, Beau Bridges, Matthew Lillard, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause, Michael Ontkean, Robert Forster, Judy Greer

Guión: Alexander Payne, Nat Faxon, Jim Rash sobre la novela de Kaui Hart Hemmings

Año: 2011

Calificación: **

Lo mejor: Hawai con su luz atemporal y la posibilidad para los amantes de la maravillosa serie LOST de poder ver la otra cara de la isla!!

Lo peor: Que haya recibido tantos premios y alabanzas… ¿por qué?

Matt King (George Clooney), casado y padre de dos niñas, se ve obligado a replantearse la vida cuando su mujer sufre un terrible accidente que la deja en coma.

Hasta entonces nunca se había encargado de sus hijas y ahora no sabe cómo cuidarlas ni acercarse a ellas: la precoz Scottie tiene 10 años y Alexandra de 17, está internada en un colegio por su rebeldía y sus problemas con las drogas.

Además de esta dramática situación familiar, Matt se encuentra en la tesitura de tener que vender las propiedades de la familia, (son descendientes y herederos de la realeza hawaiana), unas tierras vírgenes de un valor incalculable en la isla de Hawai.

Esta es la trama que Alexander Payne nos presenta en The Descendants, su nueva película donde nos cuenta alguno de los más espinosos asuntos a los que se puede enfrentar una familia contemporánea.

A nivel interpretativo sin duda, un argumento tan dramático necesita de un gran casting y un gran trabajo actoral para hacer verosímil la historia y trasmitirla al espectador. También el enfoque y el tono a la hora de la filmación debe ser muy inteligente para no convertirla en algo superficial y no caer en la desidia y el aburrimiento.

La pregunta es, ¿The Descendants lo consigue?

NO

No podemos negar que está bellamente elaborada, cuenta con elegancia, suavidad y un tono de lo más agradable. Es una película fresca, de gran naturalidad, pero pretende ser trascendente sin conseguirlo.

Payne tenía el don de hacer pasar por sencillo lo que es trabajo de genio. Su film pretende encontrar el delicado equilibrio entre lo humillante y lo sentimental.

Pretende ser una tragicomedia moviéndose entre el melodrama devastador y la comedia absurda en ocasiones.

Pero insistimos, pretende.

La labor de un director es la de contarnos una historia y transmitirla mediante imágenes. Si ha conseguido ya este punto, si consigue contarnos la historia, bravo, perfecto! Pero es palpable que en este proyecto Payne además, desea conmover al espectador en ambos aspectos, el cómico y el dramático y esta prueba no la supera.

Intenta mostrarnos la textura de un verdadero trozo de vida, pero a pesar de todas las alabanzas y críticas positivas recibidas, esta película no cumple EN ABSOLUTO las expectativas generadas a su alrededor.

Es una historia insulsa, sosa… no llegamos a involucrarnos con el drama de la historia jamás. The Descendants son atisbos de comedia dentro de un drama, pretende celebrar la imperfección humana pero sin esos destellos de brillantez que tenía Wilder y por su puesto Clooney, aunque tenga un gran don para la comedia, no es Jack Lemon.

Han afirmado que George Clooney nunca se ha expuesto a la cámara tan abiertamente, que es la mejor interpretación de su carrera, pero quitando un par de secuencias, una simpática y otra que conmueve mínimamente, no encuentro ninguna gran interpretación en el papel de Clooney.

¿Por qué tantas alabanzas en un año con tan buenas películas? ¿Realmente la actuación de Clooney es para tanto???? Como ya he comentado tiene un par de momentos estupendos, cuando sale corriendo con sus mocasines de ante en bermudas cuesta abajo a través de las calles de Hawai (divertida) y cuando finalmente se despide de su mujer, pero… ¿en serio creen que es la interpretación de su vida?

¿Qué diferencia tiene su interpretación con la de Up in the Air? Creo que son roles muy similares en cuanto a la expresividad y el control corporal de Clooney ante las cámaras, ¿qué tiene de impresionante?

Personalmente prefiero su actuación en From Dusk Till Down, eso sí fue novedoso!!! En Oh Brother! En la ya citada Up in the Air… e incluso en la trilogía de Ocean´s.

No es comprensible además tanto alago en un año en el que las interpretaciones masculinas son brillantes. Ahí tenemos un magnífico Gary Oldman en Tinker Taylor Soldier Spy, la del maravilloso Jean Dujardin en The Artist… ¿qué es lo que hace Clooney para obtener tanto reconocimiento?

Su nominación deja fuera otras maravillosas posibilidades e interpretaciones brillantes como la de Ryan Gosling en Drive o la de Fassbender en Shame.

Clooney es muy natural y la cámara le quiere, de eso no hay duda, pero… ¿y cuando no? ¿Eso merece una nominación al Oscar, a los Golden Globes, a todo? No lo entiendo, por esa regla de tres que nominen a Tom Cruise todos los años!!!.

El resto de actores que le acompañan, al igual que él están correctos… destaca Shailene Woodley, quien interpreta a su hija mayor, por su fuerza y belleza. También es una sorpresa encontrar ya mayor a nuestro querido sheriff Harry S. Truman, nombre difícil de olvidar tal y como nos indicaron en Twin Peaks y ver a Beau Bridges, siempre recuperado como secundario a la sombre de su gran hermano Jeff .

Muy comentada ha sido también la interpretación de Nick Krause en su papel de Sid, amigo inseparable de dicha hija mayor.

Respecto a este personaje, tan solo puedo comentar que hacía años que no veía una interpretación y sobre todo un papel tan forzado, metido con calzador en cada una de las secuencias donde no aporta absolutamente nada en toda la película. ¿A qué viene ese personaje? ¿De verdad es necesario? ¿Es por poner el punto gracioso?

En una de las escenas pretende tener una conversación “trascendente” con el que es su alter ego (Clooney) que no puede ser más hueca y vacía, no tiene ni una sola frase brillante… ¿realmente nos creemos que un hombre como Matt King que se haya viviendo el drama de su vida, va a levantarse en medio de la noche para compartir sus inquietudes con un fumao?

Lo único que se salva de este personaje es que le dan un puñetazo y le amenazan con cerrarle la boca varias veces…

Si seguimos analizando al resto de la familia King los roles en cada uno de los miembros no pueden ser más estereotipados:

- La madre es una niña de papa, maravillosa, excitante, estupenda… pero su marido está demasiado ocupado para ella y termina engañándole.

- El marido es un buen tipo, pero tiene demasiado trabajo, les quiere a todas pero no tiene tiempo.

- La hija adolescente es una rebelde, ha coqueteado con las drogas y deben internarla, conclusión: odio a mis padres.

- La hermana pequeña es graciosita y regordeta, quiere ser como la hermana mayor, pero es más chicazo.

- El suegro materno es un viejo cascarrabias que adora a su hija y sus nietas en detrimento de su yerno: podrías haber sido mejor marido y cuidar más a mi niña.

¿No habíamos visto esta estructura familiar nunca verdad?

Dejando un lado las interpretaciones de novela, centrémonos en tan alabado guión. A nuestro parecer debemos decir sobre la trama “secundaria” de la venta de tierras que… ¿realmente da otra perspectiva o pretende hacerlo ante tal drama? ¿De verdad quieren que creamos que ante tal dolor vamos a poder enfrentarnos a esos problemas? Con el dolor, si es de verdad, no se viaja ni se habla de negocios.

Esa trama secundaria sobre unos terrenos familiares resulte artificial, moralista y, en cierta medida, desorienta la película de su visión intimista.

Payne sabe cuánto ayuda al ser humano la desmitificación, no sólo de un lugar (en este caso Hawai) sino también de la verdad, la unidad familiar, el amor eterno y la importancia del perdón. Este sería el lado ambiguo que encontraríamos, pero no es palpable en la historia, no identificamos esta segunda intención narrativa.

Los temas que nos muestra The Descendants son más cercanos a un telefilme barato y de esencia superficial y sentimentaloide, pero reconozcámoslo, Payne ha salído indemne, y no solo eso, también premiado por doquier.

Ha tratado la tragedia con pura ambivalencia frente al humor, ha intentado crear una perfecta balanza que no sabe hacia qué lado inclinarse porque ninguno de los dos se halla completo del todo.

Payne nos conmovió mucho más en Sideways, Haden Church y Giamatti si consiguieron llegar a nuestra parte más profunda, incluso monólogos de secundarios como Virginia Madsen hablando del ritual de la elaboración y disfrute del vino, se quedaran para siempre con nosotros, nos conmovieron, nos excitaron… porque en Sideways si llegamos a sentir lo miserables que podemos llegar a ser como individuos.

Pero The Descendants, la historia de un hombre que corre detrás de algo parecido a la verdad esperando encontrar sentido o salida a la situación cruel y retorcida que le toca vivir, no alcanza ese nivel.

Sentimientos encontrados que confluyen ante un lecho de muerte.
Mientras, islas a la deriva, que una vez fueron familia, intentan agruparse.
Le acompaña un Hawai de luz melancólica, lleno de camisas floreadas y playas cálidas.

Hermosa idea transformada en un guión olvidable, en un sinfín de clichés, en un suave drama agridulce que consagra a su director para la prensa y la crítica, y le desmitifica ante sus fieles espectadores.

2011: Oscars: 5 nominaciones, incluyendo mejor película, director y guión adaptado
2011: Globos de Oro: Mejor película dramática, mejor actor (Clooney). 5 nominaciones
2011: Premios BAFTA: 3 nominaciones: mejor película, actor (Clooney) y guión adaptado
2011: National Board of Review: Mejor actor, actriz sec. (Woodley) y guión adaptado
2011: Critics Choice Awards: Mejor actor (George Clooney). 7 nominaciones
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor película. Finalista para mejor guión
2011: Satellite Awards: Mejor película y guión adaptado. 6 nominaciones
2011: Independent Spirit Awards: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y director
2011: Premios Gotham: Nominada a Mejor película, reparto y actriz (Shailene Woodley)

http://www.foxsearchlight.com/thedescendants/

DRIVE

8 febrero 2012

 

Título: Drive

Director: Nicolas Winding Refn

Género: Thriller

Guión: Hossein Amini basado en la novela de James Sallis

Fotografía: Newton Thomas Sigel

Música: Angelo Badalamenti

Reparto: Ryan Gosling, Carey Mulligan, Bryan Cranston, Albert Brooks, Oscar Isaac, Christina Hendricks, Ron Perlman, Kaden Leos

Año: 2011

 

Calificación: *****

Lo mejor: Ryan Gosling, brillante!!  Las escenas de acción perfectamente rodadas.

Lo peor: La posibilidad a una segunda parte, no por favor!

 

Un hombre cualquiera, tranquilo y solitario trabaja como mecánico en un taller y como especialista en secuencias de acción para cine durante el día. Por la noche, es chófer esporádico para delincuentes.

Es discreto, serio, reservado, sobrio y con principios. Actúa con cautela pero sin temor. Piensa, medita, ejecuta.

Todo en Drive gira en torno a este personaje, pero no se trata de una historia que vive a través del héroe, sino que lo hace a través de su sombra.

De una manera completamente esquizofrénica comienza Drive. Su primera secuencia, de una intensidad sobrecogedora nos muestra una persecución que abre el film de manera perfectamente orquestada y filmada. La fotografía, la banda sonora y la acción están excelentemente ensambladas.

El director Nicolas Winding Refn nos vuelve a sorprender tal y como hizo con su anterior trabajo, Hunger, esta vez con una brillante y vertiginosa película llena de pura creatividad y vértigo.

Drive llegará a considerarse, sino lo hacemos ya, como una película de género, con algo de serie B, sombría, llena de crispación y verdadero atrevimiento.

Será también una película de culto en su recorrido por la carretera del tiempo, su perfecta estética de estilo derrapa hacia el indie y se inspira en Jodorowsky y “Scorpio Rising” de Kenneth Anger.

Esta referencia es la empleada por el director para crear al asombroso protagonista, un escorpión (tal y como refleja su chaqueta) en el cuerpo de un personaje sin nombre.  Pero este escorpión aunque por naturaleza es solitario, tiene una debilidad compartida con la mayoría de las bestias, la necesidad de amor.

La historia de nuestro protagonista cambia el día en que conoce a Irene, una guapa vecina que tiene un hijo pequeño y a su marido en la cárcel.

La esencia del Noir es patente en todo el metraje, al igual que su violencia ultramoderna pero sin recrearse en ella a diferencia de directores como Tarantino o de películas como La Naranja Mecánica. No dedica mucho tiempo a lo sangriento, pero lo que sale en pantalla es intenso, perturbador y cada vez más grotesco según avanza el film.

Drive es creativa y ambiciosa, su factura es estilizada, dura, extraña, amarga, verdaderamente lírica… pero a la vez  brutal y voraz.

 Este deslumbrante homenaje al cine criminal de los 80 contiene además una historia completamente hechizante oscilando entre el romanticismo exacerbado y la violencia demoledora.

 Sus hermosas secuencias de acción nos hacen rememorar a Michael Mann, su atmosfera nos perturba como las películas de David Lynch y la hipnótica música de Angelo Badalamenti (habitual compositor de las películas de éste último) nos ofrece un aura oscura y misteriosa que no deja de envolvernos como nos ocurre siempre en todas sus composiciones.

Pero Drive no imita ese cine visual, directo y trepidante de los 70 y 80, Refn no se limita a copiar un modelo, si no que lo rememora, lo hace suyo y lo traslada a la pantalla de forma violenta, feroz y altamente efectiva.

Persecuciones, peleas, tensión, incertidumbre, inquietud, y sobre ello, el realizador danés traza y perfila una delicada, delgada y sutil capa sombría, lúgubre, y tenebrosa para mostrarnos un film oscuro, trepidante y altamente convulso para el espectador.

Los encuadres perfectos, los planos aéreos de esa ciudad que resplandece en la penumbra de la noche, las explosiones de violencia arrancadas desde la pausa y la sensibilidad, construyen un vehículo cuyo carburante está a punto de quemarse en pantalla.

Drive marcará un antes y un después en la carrera de Refn. Su dirección es magistral. No se limita a mostrar la espectacularidad de las acciones, si no que da prioridad a ofrecernos rigidez, nerviosismo en cada plano para crear una percepción de sobresalto y asombro en cada escena.

Las miradas de Drive hablan, transmiten sentimientos, sensaciones… el afecto, la compasión, la ternura, la pasión se siente entre los protagonistas… trazados e hilvanados con inteligencia y representados por un soberbio Ryan Gosling (en el de hasta ahora el papel de su carrera) y una siempre dulce Carey Mulligan.

Gosling se come la pantalla a bocados con una actuación descomunal pero no por ello enturbia a ninguno de los secundarios, todos ellos provenientes de aclamadas series de televisión como Bryan Cranston (Breaking Bad), Christina Hendricks (Mad Men), Ron Perlman o un temerario Albert Brooks.

 Drive contiene escenas impactantes que ya nunca se borraran de nuestra memoria, como la brutal escena del ascensor que te deja un gran nudo en la garganta y una sensación de noqueo que ronda todo el cuerpo, porque rebosa lo extraordinario, no es un paso adelante, son dos.

Hay pequeños detalles que corroboran el oficio del director: no todos filmarían la chaqueta de Ryan Gosling, con un escorpión dibujado que parece cobrar vida con la respiración del actor.

El guión y la tensión que genera la historia nos conducen a esperar el momento, a construir la secuencia desde la hipnosis para cazarnos, para pisar el acelerador, dar un volantazo y asestarnos un golpe letal como espectador y presa.

No la ignoréis porque es puro cine, sin duda la sorpresa más perturbadora del año.

2011: Festival de Cannes: Mejor director

2011: Premios BAFTA: 4 nominaciones, incluyendo mejor película, director y montaje

2011: Globos de Oro: Nominada a Mejor actor secundario (Albert Brooks)

2011: Critics Choice Awards: Mejor película de acción. 8 nominaciones

2011: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actor de reparto (Albert Brooks)

2011: Satellite Awards: 4 premios, incluyendo director y actor (Gosling). 8 nominaciones

2011: Independent Spirit Awards: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y director

2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Nominada a mejor banda sonora

2011: Nominada al Oscar Mejor Sonido.

http://www.drive-movie.com/

PONYO EN EL ACANTILADO

12 enero 2012

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Título: Gake no ue no Ponyo

Director: Hayao Miyazaki

Género: Animación

Guión: Hayao Miyazaki

Música: Joe Hisaishi

Año: 2008

Voces en la Versión Japonesa: Yüki Amami, Kazushige Nagashima, Jôji Tokoro,

 

Yuria Nara como Ponyo.

Calificación: ****

 

Lo mejor: Como en cada una de sus películas, el maravilloso universo Miyazaki.

Lo peor: Que se considere tan solo infantil cuando es mucho más.

 

Ponyo en el Acantilado de Hayao Miyazaki, es una revisión del mítico cuento de La Sirenita, donde reina la bondad y una gran exquisitez visual.

Dirigida a un público más infantil que en sus anteriores obras, es también su película más personal, ingenua y accesible; la de más fácil lectura para el público occidental.

La historia se centra en Sosuke, un muchacho de 5 años, y su relación con una princesa pez que ansía convertirse en un ser humano. Pero como siempre hayamos en cada una de sus obras, Miyazaki exige un punto más de profundidad en el análisis, una profundidad conceptual.

El gran genio de la animación japonesa nos hace regresar siempre a la naturaleza y su equilibrio, nos ayuda a entender que el progreso no ordenado crea monstruos, monstruos amables en esta ocasión, ya que no encontramos ningún villano en la historia, lo que supone una concepción diferente a nuestra narrativa occidental.

Y no solo en este aspecto encontramos las enormes diferencias entre nuestro mundo y el que Miyazaki crea para nosotros. Descubrimos un sinfín de alegorías ecológicas, a la naturaleza como un personaje más y la tradición, tanto dentro como fuera de la pantalla, es la base de cada una de sus creaciones.

Ponyo es la película con más fotogramas pintados de la historia. Su Story Board se realizó directamente en acuarela dotando a esta película de un gran valor artístico.

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Miyazaki decidió plantar cara así al mundo digital. Apuesta por una radical vuelta a los orígenes, un regreso a la animación tradicional como perfecta representación de la mirada de la infancia. Es también la declaración de principios de un artista. Su gran acabado técnico, su maestría en la narración, su capacidad de enternecer hacen que Ponyo deba ser vista y disfrutada.

Con el viaje de Ponyo a lomos de una medusa arranca esta fábula en la que Miyazaki demuestra, otra vez, lo bien que conviven dos mundos en apariencia opuestos (lo humano y lo mitológico, cogidos de la mano), la armoniosa belleza de los elementos naturales, los colores pastel y los diseños de línea clara junto con la contagiosa expresividad de unos personajes dibujados con el corazón.

Encontraremos a una preciosa niña caminando sobre las olas, olas que toman forma de majestuosos peces para transportarla, señales de luz en el mar dando paso a su gran universo: un mar divinizado y animado, donde conviven dioses y hombres resentidos.

Destaca su gran delicadeza en el trato infantil, considerando siempre a los niños inteligentes e intuitivos, su labor puntillista de síntesis gráfica y una deslumbrante historia aunque menos visionaria y más conservadora.

Es un canto apasionado al lápiz, de brillantes erupciones épicas (wagnerianas gracias a la música maravillosa de Joe Hishashi y su homenaje a las Valkirias), profundamente emotiva, más pequeña en intenciones pero repleta de colores preciosos, que nos regala un sueño con un corazón gigantesco.

A ningún niño se le debería privar del placer de verla y ningún adulto se arrepentirá de entrar en el cine.

Nominada en el festival de Venecia 2008 al león de oro a la mejor película, Ponyo es una película genuinamente infantil y orgullosa de serlo.


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http://panicoenelcine.wordpress.com/2011/annual-report/

 

THE ARTIST

11 enero 2012

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Título: The Artist

Director: Michel Hazanavicius

Género: Comedia Musical

Fotografía:Guillaume Schiffman

Guión: Michel Hazanavicius

Música:Ludovic Bource

Reparto: Jean Dujardin, Bérénice Bejo, John Goodman, Penelope Ann Miller, James Cromwell, Missi Pyle

Año: 2011

Calificación: *****

Lo mejor: La gran valentía de su director y unos actores extraordinarios.

Lo peor:  Absolutamente NADA.

Hollywood 1927. George Valentin, es una gran estrella del cine mudo a quién la vida le sonríe. Un buen día se  cruza en su camino la soñadora aspirante a actriz Peppy Miller. Ambos deberán enfrentarse a la llegada del cine sonoro. Valentin quedará sepultado, eclipsado y olvidado en un mundo donde el sonido nace y todo suena menos él. Miller sin embargo verá impulsada su carrera a lo más alto.

Esta historia no es desconocida, el cambio en la industria del cine ya fue llevado a la gran pantalla en “Sunset Boulevard” (1950) y  “Singin´ in the Rain” (1952). Entonces ¿merece la pena una historia cien veces explorada? Sin duda sí, ya que está contada como solo un artista podría hacerlo.

The Artist contiene todo lo que se espera de una gran película: acción, una buena historia, risas, lágrimas… y funciona a todos los niveles. Rodada con una clase inconmensurable, es un maravilloso homenaje al cine clásico y a sus glorias, por la pantalla desfilan referencias a Douglas Fairbanks y su “The Mark of the Zorro”, Gene Kelly, Astaire y Rogers, Valentino

Arriesgarse con una cinta muda y en riguroso blanco y negro, demuestra el valor de su director Michel Hazanavicius. Su soberbio trabajo nos devuelve la magia del cine clásico ofreciéndonos cosas que el cine sonoro no logra. Prescindir del diálogo sin echarlo en absoluto de menos  es brillante, rezuma pasión y amor por el CINE en mayúsculas desprendiendo nostalgia en cada fotograma.

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Los recursos cinematográficos de esta película son innumerables: fundidos y  transiciones en una extraordinaria fotografía en blanco y negro, fantásticas labores de vestuario y ambientación, una banda sonora que toma piezas de otros clásicos (ahí tenemos el Vértigo de Hitchcock), un sorprendente juego con los efectos sonoros… el resultado es fascinante emanando aroma a obra maestra, poesía en lenguaje cinematográfico.

Mención aparte merece el dúo protagonista, unos impagables Jean Dujardin y Bérénice Bejo. Dujardin parece salido de ese mundo. Sus miradas, carcajadas y tropiezos tan solo emanan talento. Su interpretación de gloria de Hollywood que observa como su mundo avanza sin él es una verdadera lección de cine premiada con la Palma de Oro en Cannes. Bérénice Bejo, está perfecta, es una auténtica actriz de los años 20 llena de frescura y naturalidad que llena la pantalla.

Les acompañan unos secundarios de lujo, John Goodman, James Cromwell, Penelope Ann Miller y un perro maravilloso que consigue que nos riamos a carcajadas en cada aparición.

Algunas de sus secuencias serán ya inolvidables: la pesadilla del protagonista, la chica y el abrigo, ese baile sin verse, el plano del espejo y la botella de whisky… hasta llegar a un final brillante que nos corta la respiración, despidiéndose con jadeos y suspiros, porque así también queda el espectador, sin aliento.

The Artist es un hermoso canto al cine, un viaje mágico a otra época. Hace reír, emociona, está llena de inteligencia y buen gusto. Resulta fresca, divertida y sobre todo sorprendente.

La prensa quedó maravillada con ella en Cannes y fue la más aplaudida en el festival de San Sebastián, The Artist es sin duda es una joya.

Una de las mejores películas del año, cine enamorado del cine.

http://weinsteinco.com/sites/the-artist/

Título: Tower Heist

Director: Brett Ratner

Género: Comedia

Fotografía: Dante Spinotti

Reparto: Ben Stiller, Eddie Murphy, Matthew Broderick, Casey Affleck, Alan Alda, Téa Leoni, Gabourey Sidibe, Michael Peña.

Año: 2011

Calificación: *

Lo mejor: Un casting plagado de actores de primera línea.

Lo peor: Los personajes, todos y cada uno de ellos es un cliché.

Desde hace una década Josh Kovacs (Ben Stiller), oriundo de Queens, es el encargado de un edificio de apartamentos de lujo y alta seguridad situado en Central Park. Entregado en cuerpo y alma a su trabajo, nada ocurre en el edificio sin que él se dé cuenta. Venera a los huéspedes, como él siempre dice: “La gente vive aquí porque quiere que les cuidemos y les atendamos las 24 horas al día”.

A su cargo, un grupo de honrados empleados de lo más variopinto, intentará complacer cualquier capricho de sus inquilinos. Pero en el piso más ostentoso de todo el edificio, el Penthouse del ático, Arthur Shaw (Alan Alda), uno de los titanes de Wall Street, queda bajo arresto domiciliario y vigilado por el FBI por haber robado dos mil millones de dólares a los inversores.

Tras unos momentos en los que Kovacs y el resto de los trabajadores quieren creer que todo es un error y el señor Shaw es inocente todo da un giro para descubrir que Shaw encargado de sus planes de pensiones, es un estafador y han perdido todo su dinero, están arruinados.

Es entonces cuando Kovacs con la ayuda de varios trabajadores: Chase Fitzhugh ( Mathew Broderick por el que si pasan los años) inversor arruinado q vive en el edificio a punto de ser deshauciado por impago, Odessa Montero (Gabourey Sidibe a la que no predecíamos vida después de Precious y nos alegramos mucho de encontrar) en su papel de emigrante jamaicana ilegal y criada del el edificio experta en cerraduras, Cole Howard (el cada vez más consagrado Casey Affleck)  y Rick Malloy (Michael Peña) deciden contactar con un ladrón de poca monta llamado Slide.

Slide interpretado por Eddie Murphy (que por desgracia para mi parece que vuelve a resurgir: nuevas películas, presentador en la próxima gala de los Oscar… pfff) es un conocido del barrio de Kovacs a quien siempre increpaba cuando se lo cruzaba por la calle.

Con la ayuda de Slide tratan de organizar lo imposible, robar 20 millones que están convencidos que Shaw esconde en la caja fuerte de su lujoso apartamento y así recuperar su dinero ya que a pesar de no ser ladrones, conocen el edificio mejor que nadie. Traman un plan de venganza, un golpe perfecto en el que básicamente, tratarán de recuperar aquello que les ha sido robado.

Sobre estos cimientos se construye esta comedia liderada por Ben Stiller, en su eterno papel de perdedor con una moral intachable, que le hará meterse en la boca del lobo con tal de no traicionar su código ético.

Nos encanta Stiller, creemos que es un maestro de la comedia pero… ¿no es hora de que varíe algo sus interpretaciones? ¿Nunca le veremos en otros papeles?

El director Brett Ratner, quién dirigiera X-Men decisión final, Family Man o la estupenda precuela de El Silencio de los Corderos,  El Dragón Rojo, confiesa ser un aficionado a las películas de robos de los 70 y vio así la oportunidad de una comedia de acción con actores de primera línea.

Además del director y el elenco, nos sorprende encontrarnos en esta película a un maravilloso director de fotografía como es Dante Spinotti, nominado al oscar en dos ocasiones por L.A Confidential y The Insider (El Dilema) respectivamente.

Referente al impresionante edificio que aparece en la película debemos comentar que fue el inmenso ático del Trump International Hotel and Tower, en Columbus Circle, el que sirvió como modelo para la vivienda de Shaw. Gracias a la cooperación del multimillonario Donald Trump, la torre incluso fue usada para filmar varios exteriores y fue concedido acceso al equipo a algunas de sus propiedades más suntuosas.

Por otra parte, para dotar a Shaw de un coche a la altura de su riqueza, se realizaron dos réplicas del Ferrari 250 GT, un deportivo valorado en 1 millón de dólares que antaño condujo Steve McQueen.

Con un montón de caras conocidas y la siempre efectiva fórmula de comedia+acción, “Un golpe de altura” es una comedia de ladrones incompetentes decididos a dar el golpe del siglo: la máxima seguridad, todas las complicaciones y una buena dosis de
despropósitos hacen del robo a un multimillonario custodiado por federales algo más que una mala idea.

Podremos verla a partir del 4 de noviembre con la intención de asaltar la taquilla española y convertirse en una de las sorpresas de la semana.

http://www.towerheist.net/

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