PONYO EN EL ACANTILADO
12 enero 2012
Título: Gake no ue no Ponyo
Director: Hayao Miyazaki
Género: Animación
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Año: 2008
Voces en la Versión Japonesa: Yüki Amami, Kazushige Nagashima, Jôji Tokoro,
Yuria Nara como Ponyo.
Calificación: ****
Lo mejor: Como en cada una de sus películas, el maravilloso universo Miyazaki.
Lo peor: Que se considere tan solo infantil cuando es mucho más.
Ponyo en el Acantilado de Hayao Miyazaki, es una revisión del mítico cuento de La Sirenita, donde reina la bondad y una gran exquisitez visual.
Dirigida a un público más infantil que en sus anteriores obras, es también su película más personal, ingenua y accesible; la de más fácil lectura para el público occidental.
La historia se centra en Sosuke, un muchacho de 5 años, y su relación con una princesa pez que ansía convertirse en un ser humano. Pero como siempre hayamos en cada una de sus obras, Miyazaki exige un punto más de profundidad en el análisis, una profundidad conceptual.
El gran genio de la animación japonesa nos hace regresar siempre a la naturaleza y su equilibrio, nos ayuda a entender que el progreso no ordenado crea monstruos, monstruos amables en esta ocasión, ya que no encontramos ningún villano en la historia, lo que supone una concepción diferente a nuestra narrativa occidental.
Y no solo en este aspecto encontramos las enormes diferencias entre nuestro mundo y el que Miyazaki crea para nosotros. Descubrimos un sinfín de alegorías ecológicas, a la naturaleza como un personaje más y la tradición, tanto dentro como fuera de la pantalla, es la base de cada una de sus creaciones.
Ponyo es la película con más fotogramas pintados de la historia. Su Story Board se realizó directamente en acuarela dotando a esta película de un gran valor artístico.
Miyazaki decidió plantar cara así al mundo digital. Apuesta por una radical vuelta a los orígenes, un regreso a la animación tradicional como perfecta representación de la mirada de la infancia. Es también la declaración de principios de un artista. Su gran acabado técnico, su maestría en la narración, su capacidad de enternecer hacen que Ponyo deba ser vista y disfrutada.
Con el viaje de Ponyo a lomos de una medusa arranca esta fábula en la que Miyazaki demuestra, otra vez, lo bien que conviven dos mundos en apariencia opuestos (lo humano y lo mitológico, cogidos de la mano), la armoniosa belleza de los elementos naturales, los colores pastel y los diseños de línea clara junto con la contagiosa expresividad de unos personajes dibujados con el corazón.
Encontraremos a una preciosa niña caminando sobre las olas, olas que toman forma de majestuosos peces para transportarla, señales de luz en el mar dando paso a su gran universo: un mar divinizado y animado, donde conviven dioses y hombres resentidos.
Destaca su gran delicadeza en el trato infantil, considerando siempre a los niños inteligentes e intuitivos, su labor puntillista de síntesis gráfica y una deslumbrante historia aunque menos visionaria y más conservadora.
Es un canto apasionado al lápiz, de brillantes erupciones épicas (wagnerianas gracias a la música maravillosa de Joe Hishashi y su homenaje a las Valkirias), profundamente emotiva, más pequeña en intenciones pero repleta de colores preciosos, que nos regala un sueño con un corazón gigantesco.
A ningún niño se le debería privar del placer de verla y ningún adulto se arrepentirá de entrar en el cine.
Nominada en el festival de Venecia 2008 al león de oro a la mejor película, Ponyo es una película genuinamente infantil y orgullosa de serlo.


Hola Nacho!!! Gracias a ti por tu post!!! La verdad es que es una delicia de película.. tanto para niños como para mayores… grande Miyazaki!!!!
Un beso enorme
DV
A mi me pareció una obra deliciosa. y voy a echarle otro vistazo en cuanto pueda. Gracias por recordármelo.