TAKE SHELTER
16 abril 2012
Título: Take Shelter
Director: Jeff Nichols
Género: Drama / Thriller
Reparto: Michael Shannon, Jessica Chastain, Tova Stewart, Shea Whigham, Kathy Baker
Año: 2011
Calificación: ****
Lo mejor: Fantástico Michael Shannon, una de las mejores interpretaciones del 2011.
Lo peor: Nos falta la interpretación de muchas de las visiones del protagonista.
Que el fin del mundo se acerca está claro, al menos para nuestros cineastas. Lo vimos con Lars Von Trier en Melancholia, y lo encontramos de nuevo con Jeff Nichols en Take Shelter.
Que vivimos en un momento muy difícil y que todo se desmorona a nuestro alrededor es obvio, la manera de vivirlo para cada uno, es lo que da lugar a sorprendentes interpretaciones visuales.
En Take Shelter nos encontramos con Curtis LaForche, un obrero que vive en un pequeño pueblo de Ohio con su mujer, Samantha, y su hija Ana, una niña sorda de seis años. Curtis empieza a sufrir fuertes pesadillas y alucinaciones, todas ellas como elemento común se encuentran azotadas por una gran tormenta que arrasará todo a su paso. El gran dilema de Curtis es que no sabe si son consecuencia de una enfermedad mental o se trata de premoniciones reales.
A lo largo del film veremos como esta tormenta será una metáfora de lo que podría pasar, de lo que está pasando… algo malo se cierne y no sabemos si es real, o imaginario. La realidad se confunde con la ficción y lo sobrenatural.
Esta historia nos llega a través de un cine íntimo, de una desesperada visión sobre nuestros días y una posible explicación a tanto desconsuelo. Es sin duda una apuesta arriesgada con ecos de apocalipsis religiosa. Una historia mística y elegíaca que cuenta un fin de ciclo y un inicio de etapa. Y por encima de todo, una historia ‘de miedo’, pero de un miedo casi metafísico: ‘el miedo al miedo’, terror a lo que vendrá, pánico por repetir los errores de nuestros progenitores.
Take Shelter es cine apocalíptico de autor que nos demuestra que un gran cine fantástico, bien facturado y en clave indie es posible. Es una buena película sobre el miedo y la paranoia, también funciona como drama familiar, pero sobre todo, es un ejemplo de cómo el cine independiente puede transitar por vías no tan habituales sin perder su esencia.
Película de una belleza bizarra, de culto inmediato y totalmente desconcertante, es uno de los dramas recientes más conmovedores y además un thriller espeluznante.
Con su fascinante mezcla de géneros: thriller, drama doméstico y terror sobrenatural, Take Shelter es única, un islote enigmático a la espera de ser descifrado en todas sus desafiantes lecturas, desde el apocalipsis perfecto a uno de los retratos más sorprendentes de la América profunda religiosa y conservadora, supersticiosa y rural. Una gran metáfora sobre la incomunicación verbal y emocional. El recuerdo de un pasado que pesa como una losa y condiciona toda una vida.
El gran peso de la película cae sobre su protagonista absoluto, un siempre inquietante Michael Shannon.
Le conocimos por su gran papel en Revolutionary Road, actualmente le encontramos en Boardwalk Empire junto con otro de los actores, también muy sólido en ambas, Shea Whigham.
Shannon logra una de las interpretaciones del año por encima incluso de los aspirantes al Oscar en un cruce fantástico entre el Nicholson de El resplandor y el Gyllenhaal de Donnie Darko. Cuando te encuentras ante interpretaciones como las de Shannon en esta película, se me hace cada vez más difícil comprender, al igual que me pasó al ver el Shame de Fassbender, porqué George Clooney fue nominado por The Descendants, es algo inexplicable.
Shannon nos ofrece una asombrosa actuación, entregándose completamente a un papel muy complejo. Cierto es que con su rostro tiene la mitad del trabajo hecho, pero son sus silencios, sus movimientos, su forma de hablar, la que convence. Shannon está enorme, es un actor maravilloso que consigue dejarte hecho pedazos. Sus gestos y, sobre todo, su mirada desprenden una fuerza y una garra tremendas en algunas escenas, mientras en otras se muestra totalmente frágil y vulnerable. Justo lo que requiere un personaje como el suyo.
Le acompañan una polifacética Jessica Chastain, descubierta en este 2011 y que ha acaparado todas las películas importantes del año por decirlo de alguna manera (The Help, The Tree of Life, The Debt) en el papel de una esposa comprensiva, asustada y que realiza su interpretación con una naturalidad alarmante.
La coherencia visual de la película es impecable, capaz de construir un imaginario propio y potente que logra ponernos en un estado de tensión constante, dibujando un crescendo de gran intensidad.
Nichols logra que todas las piezas de Take Shelter encajen a la perfección, y para mayor mérito juega con las distintas posibilidades dibujando una polifonía de significaciones.
Take Shelter hay que pensarla, pero sobre todo sentirla: por eso es tan difícil de explicar una película de tormentas imaginarias, de ciudadanos corrientes reconvertidos en profetas al borde de la locura, de cielos esplendorosos que se despliegan ante los ojos interrogantes de un hombre que no sabe si está viviendo, alucinando o soñando.
Jeff Nichols crea una obra única e inolvidable que cala los huesos y pone a prueba los cinco sentidos del espectador. A ratos descoloca y a ratos embriaga. La sensación de naturalidad y realismo por la que la mayor parte de la obra discurre, choca de frente con esos momentos sobrenaturales que salpican la trama, generando una sensación extraña en el espectador. Un espectador que tratará de buscar respuestas sin conseguirlas muy a menudo, un espectador en constante expectación sin saber muy bien por donde va a desarrollarse el argumento.
Encargada de dar el pistoletazo de salida en la 49ª edición del festival de Gijón, sus éxitos “festivaleros” en este y en Cannes junto a sus 4 nominaciones en las principales categorías en los Independent Spirit Awards, donde la competencia este año era brutal (‘Drive‘, ’50/50‘, ‘The Descendants’, ‘The Artist’…), nos dejaban claro que este film tenía algo especial. Y así es.
2011: Festival de Cannes: Premio FIPRESCI. Gran Premio – Semana de la Crítica
2011: Festival de Sundance: Sección oficial competitiva
2011: Festival de Gijón: Premio Especial del Jurado
2011: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actriz de reparto (Jessica Chastain)
2011: Independent Spirit Awards: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y director
2011: Premios Gotham: Nominada a Mejor película y mejor reparto
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actriz sec. (Chastain)
Para terminar no queremos dejar de hacer referencia, sin desvelarlo por supuesto a su intrigante final, del que mucha gente se ha quejado o manifestado que está inconcluso o mal rematado.
Take Shelter Posee dos climax que cambian radicalmente su mensaje, el director nos ofrece dos finales y la ambigüedad de ambos, pero no se trata de un final abierto, sino de dos posibles interpretaciones, tan buena la una como la otra. Los dos serían coherentes, los dos serían válidas, lógicas según la historia…
La película termina y resulta muy difícil de catalogar, nos deja llenos de posibilidades…
Construye un refugio.
http://www.sonyclassics.com/takeshelter/
BEGINNERS
3 abril 2012
Título: Beginners (Principiantes)
Director: Mike Mills
Género: Comedia dramática
Reparto: Ewan McGregor, Christopher Plummer, Mélanie Laurent, Goran Visnjic, Mary Page Keller, Cosmo
Año: 2010
Calificación: **
Lo mejor: La gran frescura y belleza de Mélanie Laurent.
Lo peor: No profundiza todo lo que esperamos en la vida de los protagonistas.
Beginners contiene una especial mezcla de tristeza, comedia y esperanza. Tiene también un guión inteligente, una química impresionante entre los intérpretes y es encantadoramente personal.
Su atmósfera es inagotablemente original, una fábula de profundo optimismo y estilo alegre. Es un aprendizaje de cómo empezar a aceptar las cosas en la vida.
Beginners es la reescritura de dos vidas:
- La de Hal, un hombre que ha ocultado su condición sexual durante toda su vida y en el ocaso de la misma decide comenzar a vivirla siendo tal y como es. Sus arrepentimientos y lamentos son sustituidos por un gran optimismo, buen humor y la ilusión de experimentar al fin el ser fiel con uno mismo.
- Y la de Oliver, su hijo, quién revive a través de su relación con Anna, como fue ese momento en el que conoce a un nuevo padre. Pero en su historia de amor, a pesar de que ambos gozan de una absoluta libertad, las experiencias previas les han enseñado a romper con todo desde el primer atisbo de problemas que se produzcan.
A través de los pensamientos y recuerdos de Oliver (en forma de diapositivas y dibujos geniales) vemos que la generación de sus padres se vio sometida a unos condicionantes externos que castraron sus relaciones, cuentan con impedimentos que surgen del interior de cada individuo, miedos e inseguridades que distancian en vez de acercar. Su relación por lo tanto se ve abocada al fracaso.
El director, Mike Mills descarta trampas emocionales y excluye el tono morboso en todo momento. Basándose en un material semi autobiográfico, el director y guionista construye un collage de recuerdos y liberación, no sexual como podría deducirse de su trama, pues Mills evita totalmente que su historia se convierta en un alegato, sino que constituye una liberación conseguida después de renunciar a los prejuicios sobre uno mismo, a los miedos que nos atenazan y a los recuerdos que no nos dejan avanzar.
En ese sentido, el director consigue un excepcional tono de realidad en la dirección de sus actores, todos somos principiantes en el amor, nuestro aprendizaje sobre las relaciones jamás termina.
Es una historia desde una visión muy particular e intimista, que conjuga perfectamente la nostalgia con la esperanza. Es una sincera historia humana contada de una manera diferente a la habitual.
Laurent y McGregor son una pareja atractiva y llena de complicidad. Sus personajes están llenos de calidez y sinceridad.
Cerrando el triángulo tenemos a un Christopher Plummer estupendo, ganador del Oscar al mejor actor secundario por su interpretación.
Tres actores excepcionales que conforman un recital de credibilidad y naturalidad más un perro adorable, en una historia que intenta reflexionar sobre lo que hemos perdido, lo que estamos viviendo y lo que aún está por llegar.
Ewan McGregor, Christopher Plummer y Mélanie Laurent consiguen crear esas tres vidas que se entrelazan, entre el pasado y el presente, entre todo aquello que fueron y lo que ahora podrían ser, convirtiendo Beginners en un retrato de nosotros mismos, en un estético, sutil y detallado estudio de las relaciones contemporáneas, en una inteligente muestra de humor, en una metáfora sobre el amor y cómo seguir adelante después de querer amar y no poder, o saber, hacerlo.
El film es más que agradable con su tono moderado tanto en el sentido dramático como de comedia romántica. Así no cabe esperar ni lagrimones ni carcajadas, sino más bien tenues sonrisas y algún momento emotivo, siempre en su justa medida sin abandonar el hilo de una historia atractiva y modesta.
Posiblemente no sea ésta una película llamada a la posteridad, ni un título de universal recuerdo. En ocasiones se hace un poco larga debido a la repetición de temas y a su ritmo lento y pausado. Además, no es de una profundidad gigantesca, echamos de menos conocer un poco como era la vida anterior de Hal y Oliver, y algún sentimiento algo más a flor de piel.
Los temas simplemente son expuestos, no se profundiza lo suficiente y mucho menos se desarrollan con claridad. Tenemos más bien una superposición de hermosas imágenes que nos trasladan del pasado al presente para narrarnos la historia.
Pero aunque no sea todo lo profunda que esperamos, no debemos considerarla en absoluto superficial, le falta algo, eso es innegable, pero es una de esas escasas películas que demuestran que se puede hablar de temas tratados en infinidad de ocasiones (las relaciones entre padres e hijos; las dificultades de conseguir una pareja estable, de aguantarse a uno mismo; los recuerdos que nos obsesionan…), sin por ello renunciar a la originalidad de una propuesta que nunca se sobrepone al mensaje de la cinta.
Beginners nos habla del melancólico sentido de la vida, de la suerte de encontrar el amor a cualquier edad y sea cual sea tu condición sexual, de una historia de amor deslumbrante y, que sin embargo, parece condenada de antemano.
La historia del hombre que recuerda a su padre a través de su romance es auténtica con el maravilloso mensaje de que nunca es tarde para ser feliz.
2011: Oscars: Mejor actor de reparto (Christopher Plummer)
2011: Globos de Oro: Mejor actor secundario (Christopher Plummer)
2011: Premios BAFTA: Mejor actor secundario (Christopher Plummer)
2011: Premios Gotham: Mejor película (ex-aequo) y mejor reparto
2011: National Board of Review: Mejor actor secundario (Christopher Plummer)
2011: Independent Spirit Awards: Mejor actor secundario (Plummer). 4 nominaciones
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor sec. (Christopher Plummer)
2011: Critics Choice Awards: Mejor actor secundario (Plummer)
2011: Screen Actors Guild: Mejor actor de reparto (Christopher Plummer)
A DANGEROUS METHOD
2 abril 2012
Título:Un Método Peligroso
Director: David Cronenberg
Género: Drama
Reparto: Michael Fassbender, Keira Knightley, Viggo Mortensen, Vincent Cassel, Sarah Gadon.
Guión: Christopher Hampton basado en la novela de John Kerr
Música: Howard Shore
Año: 2011
Calificación: **
Lo mejor: Michael Fassbender, el actor del año sin duda.
Lo peor: Demasiada contención en una película de la que se esperaba todo lo contrario…
En A Dangerous Method el director David Cronenberg deshilvana la legendaria rivalidad y posterior ruptura entre dos de los más importantes psicoanalistas de la historia, Sigmund Freud y Carl Jung.
Es una historia de descubrimiento sexual e intelectual basada en acontecimientos reales a partir de la turbulenta relación entre el joven psiquiatra Carl Jung (Michael Fassbender), su mentor Sigmund Freud (Viggo Mortensen) y una joven y bella aspirante a psicóloga, Sabina Spielrein (Keira Knightley).
Maestro y discípulo, ambos pioneros en su campo, usaban la revolucionaria “Terapia de las palabras” para curar las enfermedades mentales. Si Freud se ajustaba a la ley de causa-efecto, Jung no creía que las coincidencias fueran por azar (leitmotiv de la película) sino por sincronismo.
- Por un lado Sigmund Freud, padre del psicoanálisis con la teoría de que todo deriva de traumas sexuales.
- Por el otro Carl Jung, un joven doctor que sigue los métodos de Freud pero con ciertas dudas y pensamientos propios al respecto.
- En medio Sabina Spielrein, paciente de Jung, amante de algunos placeres sadomasoquistas y con aspiraciones a ser psicóloga.
Si para Freud la libido es energía puramente sexual, para Jung es una fuerza más amplia. Jung, más sensible a lo femenino tendrá amoríos con numerosas pacientes, empezando con Sabina Spielrein, torbellino pasional de peculiar romanticismo, con quien estrena el método analítico y alcanza íntimos descubrimientos. Así, Jung es seducido por la bella Sabina, convirtiéndose en su amante y prestándose a los juegos masoquistas de la joven.
La posterior ruptura con el que fue su maestro, fue debida en parte a esta controvertida y torcida relación emotiva y sexual que establece Jung con su paciente rompiendo todo principio ético.
Este intrincado y poco dócil argumento, cerebral e intensamente complejo en su descripción, nos muestra una tensa relación a tres bandas.
Pero no todo acaba aquí, a este trío se añade Otto Gross (Vincent Cassel), otro psicólogo libertino decidido a traspasar todos los límites.
La película aborda espinosos asuntos psico-sexuales y problemas de ética profesional. Pero pese a tratar unos temas tan pasionales, de poner a prueba los límites en los primeros tiempos del psicoanálisis, resulta emocionalmente contenida.
La película busca combinar lo biográfico, con máximo decoro por las figuras, con lo romántico, apostando por un tono sentido y liviano. Pero la obra carece de cierto corazón, intenta ser un viaje al fondo de los orígenes de la pasión, pero dicho viaje resulta insulso y enervante, precisamente porque no sentimos ni vemos ese sentimiento en ningún momento.
Las escenas eróticas son más bien púdicas y se convierte en una película civilizada, didáctica e inmensamente aburrida.
Deberíamos haber presenciado un histórico y tórrido cruce de relaciones, pero la contención de Cronenberg es decepcionante. Un Cronenberg tan convencional es lo realmente peligroso. A Dangerous Method es totalmente diferente a cualquier otra película del cineasta, encontramos un Cronenberg desconocido que nos muestra sexo hablado, tomando la contención por bandera. Consigue que la película pase como si descorriese un velo. Y en esa aparente virtud se encuentra su mayor limitación.
Nunca fue especialidad de Cronenberg el dotar de vida al plano, el lograr oxigenarlo y que el espectador respire con él. En su cine, encontramos imágenes encorsetadas, y esta vez no es una excepción, pero lo que siempre ha sido su mayor talento, el de la atmósfera febril, aquí ha sido voluntariamente descartado. ¿Dónde está la carnalidad y el sexo que tanto pregona su temática? ¿Dónde se transmiten las dudas y el tormento moral de Jung?
Desde luego ni Keira Knightley pone lo primero, ni Cronenberg lo segundo. Quizás consigue algo más Fassbender, porque su simple apariencia es de una carga sexual abrumadora (sino me creéis ir a ver Shame o repasad Fish Tank).
La película quiere tomar la vía psicológica antes que la atmosférica, pero exceptuando escenas como aquella en la que Knightley confiesa sus vivencias o el test/interrogatorio por palabras a la mujer de Jung, la intensidad se diluye en el fluir del relato.
Los sueños, donde la psicología de los personajes podría tener más vida, se limitan a ser piezas del engranaje narrativo. Y quizá ese respeto por el nombre de los personajes, hace que los recibimos inevitablemente distantes.
También nos quedamos fuera de la historia de amor, puntal definitivo de la película. Sexo, amor y amistad se juntan en un cóctel que a manos de un realizador como Cronenberg podría haber dado pie a una inquietante y perturbadora película, un arraigado análisis de la sexualidad y los peores deseos del hombre a través de dos de los nombres más importantes de principios del siglo XX. Por supuesto que podríamos haber estado ante una de las mejores películas del pasado 2011, pero por desgracia, estamos muy lejos de lo que podríamos haber esperado.
No reconozco a Cronenberg por ninguna parte, ese cineasta que me hizo estremecer con Spider, Una Historia de Violencia o Promesas del Este. No veo nada de él en esta película, quizá algún momento pequeño dónde la perversidad a la que el canadiense nos tiene acostumbrado sea más patente, quizá haya algo suyo en los azotes que recibe Keira Knightley, pero son tan escasos…
La película se convierte en una pesada sesión de psicoanálisis, cosa lógica por un lado si tenemos en cuenta el tema hacia el que se acerca, pero llega el problema cuando son los personajes los que se psicoanalizan constantemente los unos a los otros sin dejar margen de maniobra o pensamiento al espectador y haciendo que todo se convierta en una verborrea insulsa, cansada, aburrida y lo que es peor, que te saca por completo de la película.
Echamos de menos al Cronenberg sádico y perturbado que podría haber ofrecido una sesión de sexo malsano para llevar la película hacía un terreno mucho más conocido en lugar de intentar moverse por terrenos tan poco habituales.
Las ideas se quedan mal desarrolladas y a medio camino, la aparición de Otto Gross (interpretado por Vincent Cassel) consigue dar un nuevo aire a la película, salirse un poco de las marcas pautadas y refrescarla por completo, pero cuando a los pocos minutos éste desaparece nos dejan sin saber qué pasa con el personaje más interesante y lo desaprovechan por completo.
Situaciones interesantes de las que podían haberse sacado mucho más se quedan en nada, como el viaje a Estados Unidos realizado por ambos doctores, o esos tenebrosos sueños premonitorios de Jung sobre la segunda guerra mundial.
La forma en la que se lleva la amistad entre Jung y Freud, resulta inmensamente fría y distante, no vemos en ningún momento dicha amistad, ni siquiera ese flechazo que debería haber en esa primera conversación tan larga en la que Cronenberg hace especial hincapié, pero nada, no nos llega, por lo que tampoco nos afecta cuando dicha amistad se rompe.
Con todo esto, si lo que estamos viendo es una película que gira en torno a esta amistad… la película se tambalea irremediablemente.
Centrándonos ahora en los actores, mi querida Keira Knightley no convence en absoluto. Con una exagerada colección de tics y expresiones, deforma su personaje haciéndole grotesco y sobreactuado.
Michael Fassbender, se hace dueño y señor de la película. Es sin duda la revelación del año pasado, su peso ante la cámara y su excelente actuación como Jung, es sin duda lo que más merece la pena.
La presencia de Viggo Mortensen que por lo general suele ser bastante grata, tampoco falla, aunque ésta sea en esta ocasión, muy poco interesante en el Freud que interpreta.
Vincent Cassel, posiblemente es el personaje más “Cronnenbergiano”, el más pasado de rosca con un papel que se lo permite, pero como decíamos con anterioridad la brevedad del mismo nos impide disfrutarlo del todo.
En resumen, A Dangerous Method es una cinta que se pierde en medio de una verborrea cansina y aburrida, una historia a la que falta mucha más chicha y sobre todo unas necesarias dosis de maldad y perversidad tan propias de Cronenberg y que por algún motivo en ningún momento aparecen aquí.
La decepción que produce la película es enorme, no esperas que una historia así te deje totalmente indiferente.
“A veces hay que hacer algo imperdonable para seguir viviendo”, dice Jung. Pero, ¿qué es, en realidad, lo imperdonable?… Sin duda lo que Cronenberg nos ha hecho en esta película.
THE DESCENDANTS
22 febrero 2012
Título: Los Descendientes
Director: Alexander Payne
Género: Drama
Reparto: George Clooney, Beau Bridges, Matthew Lillard, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause, Michael Ontkean, Robert Forster, Judy Greer
Guión: Alexander Payne, Nat Faxon, Jim Rash sobre la novela de Kaui Hart Hemmings
Año: 2011
Calificación: **
Lo mejor: Hawai con su luz atemporal y la posibilidad para los amantes de la maravillosa serie LOST de poder ver la otra cara de la isla!!
Lo peor: Que haya recibido tantos premios y alabanzas… ¿por qué?
Matt King (George Clooney), casado y padre de dos niñas, se ve obligado a replantearse la vida cuando su mujer sufre un terrible accidente que la deja en coma.
Hasta entonces nunca se había encargado de sus hijas y ahora no sabe cómo cuidarlas ni acercarse a ellas: la precoz Scottie tiene 10 años y Alexandra de 17, está internada en un colegio por su rebeldía y sus problemas con las drogas.
Además de esta dramática situación familiar, Matt se encuentra en la tesitura de tener que vender las propiedades de la familia, (son descendientes y herederos de la realeza hawaiana), unas tierras vírgenes de un valor incalculable en la isla de Hawai.
Esta es la trama que Alexander Payne nos presenta en The Descendants, su nueva película donde nos cuenta alguno de los más espinosos asuntos a los que se puede enfrentar una familia contemporánea.
A nivel interpretativo sin duda, un argumento tan dramático necesita de un gran casting y un gran trabajo actoral para hacer verosímil la historia y trasmitirla al espectador. También el enfoque y el tono a la hora de la filmación debe ser muy inteligente para no convertirla en algo superficial y no caer en la desidia y el aburrimiento.
La pregunta es, ¿The Descendants lo consigue?
NO
No podemos negar que está bellamente elaborada, cuenta con elegancia, suavidad y un tono de lo más agradable. Es una película fresca, de gran naturalidad, pero pretende ser trascendente sin conseguirlo.
Payne tenía el don de hacer pasar por sencillo lo que es trabajo de genio. Su film pretende encontrar el delicado equilibrio entre lo humillante y lo sentimental.
Pretende ser una tragicomedia moviéndose entre el melodrama devastador y la comedia absurda en ocasiones.
Pero insistimos, pretende.
La labor de un director es la de contarnos una historia y transmitirla mediante imágenes. Si ha conseguido ya este punto, si consigue contarnos la historia, bravo, perfecto! Pero es palpable que en este proyecto Payne además, desea conmover al espectador en ambos aspectos, el cómico y el dramático y esta prueba no la supera.
Intenta mostrarnos la textura de un verdadero trozo de vida, pero a pesar de todas las alabanzas y críticas positivas recibidas, esta película no cumple EN ABSOLUTO las expectativas generadas a su alrededor.
Es una historia insulsa, sosa… no llegamos a involucrarnos con el drama de la historia jamás. The Descendants son atisbos de comedia dentro de un drama, pretende celebrar la imperfección humana pero sin esos destellos de brillantez que tenía Wilder y por su puesto Clooney, aunque tenga un gran don para la comedia, no es Jack Lemon.
Han afirmado que George Clooney nunca se ha expuesto a la cámara tan abiertamente, que es la mejor interpretación de su carrera, pero quitando un par de secuencias, una simpática y otra que conmueve mínimamente, no encuentro ninguna gran interpretación en el papel de Clooney.
¿Por qué tantas alabanzas en un año con tan buenas películas? ¿Realmente la actuación de Clooney es para tanto???? Como ya he comentado tiene un par de momentos estupendos, cuando sale corriendo con sus mocasines de ante en bermudas cuesta abajo a través de las calles de Hawai (divertida) y cuando finalmente se despide de su mujer, pero… ¿en serio creen que es la interpretación de su vida?
¿Qué diferencia tiene su interpretación con la de Up in the Air? Creo que son roles muy similares en cuanto a la expresividad y el control corporal de Clooney ante las cámaras, ¿qué tiene de impresionante?
Personalmente prefiero su actuación en From Dusk Till Down, eso sí fue novedoso!!! En Oh Brother! En la ya citada Up in the Air… e incluso en la trilogía de Ocean´s.
No es comprensible además tanto alago en un año en el que las interpretaciones masculinas son brillantes. Ahí tenemos un magnífico Gary Oldman en Tinker Taylor Soldier Spy, la del maravilloso Jean Dujardin en The Artist… ¿qué es lo que hace Clooney para obtener tanto reconocimiento?
Su nominación deja fuera otras maravillosas posibilidades e interpretaciones brillantes como la de Ryan Gosling en Drive o la de Fassbender en Shame.
Clooney es muy natural y la cámara le quiere, de eso no hay duda, pero… ¿y cuando no? ¿Eso merece una nominación al Oscar, a los Golden Globes, a todo? No lo entiendo, por esa regla de tres que nominen a Tom Cruise todos los años!!!.
El resto de actores que le acompañan, al igual que él están correctos… destaca Shailene Woodley, quien interpreta a su hija mayor, por su fuerza y belleza. También es una sorpresa encontrar ya mayor a nuestro querido sheriff Harry S. Truman, nombre difícil de olvidar tal y como nos indicaron en Twin Peaks y ver a Beau Bridges, siempre recuperado como secundario a la sombre de su gran hermano Jeff .
Muy comentada ha sido también la interpretación de Nick Krause en su papel de Sid, amigo inseparable de dicha hija mayor.
Respecto a este personaje, tan solo puedo comentar que hacía años que no veía una interpretación y sobre todo un papel tan forzado, metido con calzador en cada una de las secuencias donde no aporta absolutamente nada en toda la película. ¿A qué viene ese personaje? ¿De verdad es necesario? ¿Es por poner el punto gracioso?
En una de las escenas pretende tener una conversación “trascendente” con el que es su alter ego (Clooney) que no puede ser más hueca y vacía, no tiene ni una sola frase brillante… ¿realmente nos creemos que un hombre como Matt King que se haya viviendo el drama de su vida, va a levantarse en medio de la noche para compartir sus inquietudes con un fumao?
Lo único que se salva de este personaje es que le dan un puñetazo y le amenazan con cerrarle la boca varias veces…
Si seguimos analizando al resto de la familia King los roles en cada uno de los miembros no pueden ser más estereotipados:
- La madre es una niña de papa, maravillosa, excitante, estupenda… pero su marido está demasiado ocupado para ella y termina engañándole.
- El marido es un buen tipo, pero tiene demasiado trabajo, les quiere a todas pero no tiene tiempo.
- La hija adolescente es una rebelde, ha coqueteado con las drogas y deben internarla, conclusión: odio a mis padres.
- La hermana pequeña es graciosita y regordeta, quiere ser como la hermana mayor, pero es más chicazo.
- El suegro materno es un viejo cascarrabias que adora a su hija y sus nietas en detrimento de su yerno: podrías haber sido mejor marido y cuidar más a mi niña.
¿No habíamos visto esta estructura familiar nunca verdad?
Dejando un lado las interpretaciones de novela, centrémonos en tan alabado guión. A nuestro parecer debemos decir sobre la trama “secundaria” de la venta de tierras que… ¿realmente da otra perspectiva o pretende hacerlo ante tal drama? ¿De verdad quieren que creamos que ante tal dolor vamos a poder enfrentarnos a esos problemas? Con el dolor, si es de verdad, no se viaja ni se habla de negocios.
Esa trama secundaria sobre unos terrenos familiares resulte artificial, moralista y, en cierta medida, desorienta la película de su visión intimista.
Payne sabe cuánto ayuda al ser humano la desmitificación, no sólo de un lugar (en este caso Hawai) sino también de la verdad, la unidad familiar, el amor eterno y la importancia del perdón. Este sería el lado ambiguo que encontraríamos, pero no es palpable en la historia, no identificamos esta segunda intención narrativa.
Los temas que nos muestra The Descendants son más cercanos a un telefilme barato y de esencia superficial y sentimentaloide, pero reconozcámoslo, Payne ha salído indemne, y no solo eso, también premiado por doquier.
Ha tratado la tragedia con pura ambivalencia frente al humor, ha intentado crear una perfecta balanza que no sabe hacia qué lado inclinarse porque ninguno de los dos se halla completo del todo.
Payne nos conmovió mucho más en Sideways, Haden Church y Giamatti si consiguieron llegar a nuestra parte más profunda, incluso monólogos de secundarios como Virginia Madsen hablando del ritual de la elaboración y disfrute del vino, se quedaran para siempre con nosotros, nos conmovieron, nos excitaron… porque en Sideways si llegamos a sentir lo miserables que podemos llegar a ser como individuos.
Pero The Descendants, la historia de un hombre que corre detrás de algo parecido a la verdad esperando encontrar sentido o salida a la situación cruel y retorcida que le toca vivir, no alcanza ese nivel.
Sentimientos encontrados que confluyen ante un lecho de muerte.
Mientras, islas a la deriva, que una vez fueron familia, intentan agruparse.
Le acompaña un Hawai de luz melancólica, lleno de camisas floreadas y playas cálidas.
Hermosa idea transformada en un guión olvidable, en un sinfín de clichés, en un suave drama agridulce que consagra a su director para la prensa y la crítica, y le desmitifica ante sus fieles espectadores.
2011: Oscars: 5 nominaciones, incluyendo mejor película, director y guión adaptado
2011: Globos de Oro: Mejor película dramática, mejor actor (Clooney). 5 nominaciones
2011: Premios BAFTA: 3 nominaciones: mejor película, actor (Clooney) y guión adaptado
2011: National Board of Review: Mejor actor, actriz sec. (Woodley) y guión adaptado
2011: Critics Choice Awards: Mejor actor (George Clooney). 7 nominaciones
2011: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor película. Finalista para mejor guión
2011: Satellite Awards: Mejor película y guión adaptado. 6 nominaciones
2011: Independent Spirit Awards: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y director
2011: Premios Gotham: Nominada a Mejor película, reparto y actriz (Shailene Woodley)
THE THING
18 octubre 2011
Título: La Cosa
Director: Matthijs Van Heijningen
Guión: Eric Heisserer basado en una historia de John W. Campbell Jr.
Género: Terror
Música: Marco Beltrami
Reparto: Mary Elizabeth Winstead, Joel Edgerton, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Ulrich Thomsen, Eric Christian Olsen, Trond Espen Seim.
Año: 2011
Calificación: **
Lo mejor: La premisa de un trabajo hecho hacia atrás, ¿cómo llegamos a ese punto dónde Carpenter comenzó su original?
Lo peor: Los efectos digitales no casan, una vez más, con la película inicial.
El respeto y la admiración de un grupo de cinéfilos hacia la mítica obra de John Carpenter, The Thing (1982), ha dado lugar a esta
precuela que recupera, no solo parte del equipo original de la misma, sino también la esencia, la paranoia, la desconfianza y el terror.
Partiendo de la inmensidad blanca de una base abandonada en Noruega, The Thing nos traslada y muestra una serie de hechos que no pudimos presenciar en 1982… hasta dejarnos en esa misma base arrasada… tal y como se inicia la película de Carpenter.
Esta nueva película no aporta nada nuevo al género de terror ni a la idea original del mítico relato, tan solo nos muestra que pasó previamente a la situación que ya conocíamos. Las secuencias finales encajan perfectamente con el argumento anterior y además lo hace manteniéndonos pegados a la butaca durante todo el metraje, por lo que el trabajo argumental y de montaje es realmente estupendo.
Esta veneración y cariño a la obra de John Carpenter ha sido tal que incluso han llegado a incorporar la banda sonora original de Ennio Morricone (conocida como “Humanity, Part II”) de la película de 1982 a las composiciones actuales de Marco Beltrami, mucho más sutiles, tanto que en ocasiones pasan casi inadvertidas durante el metraje. “Esa música tenía algo inolvidable” confiesa Marc Abraham (uno de los productores), “Es pura tensión y paranoia… Teníamos que homenajear la composición de Morricone”.
Como siempre que nos enfrentamos a remakes, secuelas, o precuelas… debemos enfrentarnos a las mismas de la manera más objetiva que podamos, evitar comparaciones, referencias… pero yo me pregunto, ¿es eso posible?
Quizá no sea imposible, pero casi… sobre todo para aquellos que almacenamos datos, y datos cinematográficos en la cabeza y que aquí como nos pasó no hace mucho, nos vuelven a chocar los efectos especiales. Imagino que sabéis de lo que estoy hablando ¿verdad?
Hace no tanto que Lucas estrenó sus precuelas de Star Wars (ojalá se las hubiera ahorrado) … y a parte de las evidentes decepciones, de lo que más nos quejamos los fanáticos de la saga ORIGINAL Y ÚNICA (jajajaja) es de ¿ cómo era posible que los Clones fueran mucho más avanzados que por ejemplo los guardias de asalto imperiales que se crearon posteriormente para el ejército de Darth Vader? … y un sinfín de ejemplos más… en resumen, porqué todo lo que se supone que es anterior, mucho más viejo, siempre es más avanzado y novedoso que lo actual? ¿Es qué de verdad no pueden cuidar esos detalles?
Pues en The Thing nos ocurre lo mismo. Cierto es que esta precuela posee detalles muy bien integrados que mantienen la esencia de la película original, pero estos mismos quedan aniquilados cuando aparecen los primeros efectos digitales para recrear a “La Cosa”.
En la anterior éramos los espectadores los que creábamos al monstruo, el terror psicológico era imprescindible y nuestras mentes no tuvieron un minuto de descanso mientras duraba la película, pero aquí nos lo muestran como si fuera un nuevo Alien.
Otro cambio, no sabemos si calificarlo de positivo o negativo, es que en detrimento de Kurt Russell, la protagonista es una mujer. The Thing fue una experiencia totalmente masculina, pero no es así en esta ocasión. Esto no debería resultarnos extraño si recordamos grandes películas del género como Alien, La Semilla del Diablo o El Exorcista, todas ellas protagonizadas por mujeres.
Mary Elizabeth Winstead, la elegida para el proyecto es aún poco conocida al igual que la mayor parte del reparto, donde vemos varias caras televisivas como la de Joel Edgerton o la de nuestro querido Señor Eko de Lost, Adewale Akinnuoye-Agbaje.
Como anécdota también contaremos que gran parte del reparto es originario de Noruega y actuaron manteniendo su propia lengua. Este hecho en escenas de alta tensión en la base, aumenta aún más la desconfianza y el miedo entre unos y otros al no poder entenderse completamente y no saber que dicen en cada momento.
El elegido para dirigir es también un debutante, en esta ocasión del largometraje, Matthijs Van Heijningen, publicista y del que dicen que puede ser el nuevo Verhoeven.
Heijningen junto con el guionista de la también mítica “Pesadilla en Elm Street,” los productores de “El Amanecer de los Muertos” y la producción ejecutiva de la anterior “The Thing”… nos ofrecen un resultado que como mínimo, asusta…
“Una inmensidad blanca
Un parasito capaz de imitar a la perfección cualquier ser vivo que toca… conseguirá que florezca la desconfianza y el terror mientras intenta SOBREVIVIR Y … FLORECER”














